La tarea...

La gente grita que quiere un futuro mejor, pero el futuro es un vacío indiferente, mientras que el pasado está lleno de vida.

Su rostro nos excita, nos irrita, nos ofende y por eso queremos destruirlo o retocarlo.

Todos quieren hacer de la memoria un laboratorio para retocar las fotografías y rescribir las biografías y la historia.

Kristin Scott Thomas





Por Avenida Operá, subo su levísima pendiente hacia el edificio que nombra la avenida. Voy hacia mi hotel recogiendo detalles de muros, pavimentos y gente que deambula distraída o con la mente fija en el punto de llegada. 

Viene hacia mí una dama con un amplio abrigo negro. Abierto flamea,  enmarcando su cuerpo. Es una mujer madura y de estatura bajo mis ojos, a pesar de sus altos tacones de zapatos negros. Delgadísima, frágil, su melena es oscura y lisa y corta, como casi todas las mujeres de su edad, su frente amplia y redonda, sus ojos verdes desnudan una mirada intensa y tímida. Nada parecido a la bronceada actriz de El Paciente Inglés, pero es ella; la protagonista; Kristin Scott Thomas. Pasa. No lo puedo creer.

Cierro los ojos para sentir su aroma, pero el viento borra toda huella y sólo me queda su brisa en la mejilla y la imagen -  la del cine ahora -  apretada por la pasión contra un muro de barro en El Cairo  antes de viajar, ya muerta, en el monomotor con su bufanda al viento de un  cielo sin nubes y atravesando un desierto interminable, donde nadie querría morir.

Ella, protagonista ahora de mi cortometraje, es una ciudadana más; tal vez de compras de carteras Louis Vuitton o souvenires, que pasa a mi lado en un día cualquiera por una avenida de París. 5 de Mayo del 2011 a la hora del crepúsculo, cuando no imaginas encontrar de sopetón su largo y delgado cuello y esos ojos melancólicos. 

La convexidad del cuello de Kristin Scott Thomas, bautizada como El Bósforo de Almasy, es un símbolo de erotismo refinado y lo es - doy fe - del cual muy pocas damas pueden presumir.

Me doy vuelta para mantener ese segundo en que la reconocí, pero ya está a más de diez metros. Lo suficiente como para no alcanzar a pronunciar palabras y perderse para siempre en la multitud distraída en vanidades y cansancio. Sus tobillos eran delgados y su paso seguro.

Las mujeres de espalda son todas iguales a menos que de ellas tengas una historia que contar, por leve y fugaz que sea. Ese amplio abrigo negro en la multitud, sobre el que se balanceó una corta melena oscura lo reconoceré siempre.

Con el tiempo se agigantará el instante, lo sé; lo cual demuestra lo inasible e inconmensurable del tiempo en la palabra fugaz.

EL HONDERO ENTUSIASTA



David ; Gian Lorenzo Bernini Galante.
La despedida del viaje de Germán convocó a las amistades más profundas e íntimas. En sus pláticas asomaron las evocaciones de nuestros primeros días. Por supuesto; las travesuras y benignas maldades ocuparon el primer lugar. 
Como una trenza de recuerdos, un aluvión de memoria surgió desbocado. Eso produce intensos silencios en las conversaciones pues caen como una demolición, los escombros de todo lo aprendido. Quedamos en veremos. 
De cosas aprendidas están nuestros espacios interiores. Aprendimos a trenzar los cordones de cáñamo a lo largo del patio de la casa. Las hicimos con Jorge "Choche"  Astudillo. A la primera trenza se sumaba la segunda y la tercera para hacer la honda. Una muy parecida a la que usó David contra Goliat. 
Aprendimos a utilizarlas haciéndolas girar con nuestros brazos que eran dos aspas locas remolineando con un suave zumbido sobre nuestras cabezas. 
Éramos guerreros desnudos en el bosque, ligeros y febriles honderos para abatir trenes, álamos y aviones hasta donde alcanzara el deseo de las piedras. Éramos David y estábamos al pie de las murallas de nuestra adolescencia, desafiantes para derrumbarlas. Podíamos correr hacia la muerte sin miedo y ni sabíamos lo que era el amor. Pero cada vez que la piedra daba un giro - zumbando – en verdad cantaba palabras futuras:

Amándote.
Soñándote.
Moriré.

Después de una vida supimos que ese canto de las hondas girando sobre nuestras cabezas, era del hondero entusiasta Juan Mayta cantando en quechua. Cada vez que su brigada de honderos atacaba a los españoles en tiempos muy posteriores al rey David y casi contemporáneo al David de Donatello,  ella cantaba a coro:

Amándote.
Soñándote.
Moriré.

Dice Galeano que Juan Mayta murió de un balazo español en las serranías de lo que aún no se conocía como Bolivia. Y Donatello dice ufano lo que gozó David a la muerte de Goliat.    Está la Biblia, Bernini, Neruda y Miguel Ángel Buonarroti glorificando un David de 5 toneladas.  Pero es Galeano - con palabras - quien mejor cuenta lo que dicen los honderos entusiastas.

Hemos vistos demasiados entusiastas lanzando las primeras piedras pero ningún hondero con el oído en su corazón escuchando el zumbido que sobre sus cabezas canta:

Amándote.
Soñándote.
Moriré.

EL MEJOR AMIGO - Stand by me


El mejor amigo de la vida es el de la infancia. Ese con el que aprendiste a jugar fútbol porque tenía una pelota de cuero con un bladi - ¡ anda a cabecear esa pelota mojada!


Avda. Colón c/ Lautaro Navarro - Punta Arenas



El que te acompañó en los inventos; como llenar un bombín con cabezas de fósforos, construir una rampa de arena y hacerlo volar hasta los cielos, cruzando el río. Desafío a quien pudiere cruzar - de un disparo -  el río de Las Minas con ese artilugio.

Ese amigo con el que aprendiste a cazar pájaros y pescar sardinas en el muelle Prat, fabricar resorteras con los neumáticos de las bicicletas. Poner barras de las españoletas a los patines de tu trineo y clavos con filo para hincar los testimonios en el hielo y volar en la laguna de patinar; llamada Pudeto como el regimiento.

Hiciste pandillas y te trenzaste a trompadas. Perdiste alpiste en el combate con bolas de nieve pero ganaste en la Hachita y Cuarta. Y en la Troya tenías la mejor bolita de cristal; amuleto y talismán de todos los combates futuros.
Griffith y Paret - Parodia
Con él te calzaste los hediondos guantes de boxeo del Club y todo para imitar a Emile Griffith, el campeón que mató de un uppercut al cubano Kid Paret en el asalto 12°.

Ese amigo instruido en las apuestas del Club Hípico apostando a placé donde corrían ocho caballos en el barro y donde el tío Eduardo era el presidente del Club que bajaba a premiar a los pingos y sus jinetes. 

- Apuesta a la segura Rubencito
                                                              Apostar a la segura sería tu conducta de vida.
Edita - Quela y Rubén con Rubio

En ese verano del 61' ;  27° Celsius a la sombra, chapoteaste en las olas minúsculas del Estrecho de Magallanes con las chicas y Rubio, el perro que no debe faltar en una pandilla del barrio. 


Con ellos demarcaste tu territorio de dominio de la austral ciudad, el de la pandilla,   cuyos límites eran la Avda. España, Avda. Independencia, Sarmiento, Caupolicán y el mar del estrecho.  El patio era el río y el corazón la Plaza Sampaio. 


Pob. 18 de Septiembre - Río de La Mano
Se abandonaba la comarca de los juegos - con incertidumbre - para explorar en los juegos del Parque María Behety, el espesor del hielo en la laguna de patinar, el río de la Mano, el caserío Playa Norte y la población Williams donde tu primo Vladi; El Pulga Mimica, relataba los partidos de fútbol de la serie menores. Acudía sin faltar,  tu abuelo, con su camisa almidonada y su prusiano estilo a celebrar tanta palabrería.


LA COLADA 
También abandonaste la comarca para ir en busca de las fresas, los asados, las ebriedades de los mayores, la ventolera del palo de la ropa y el limpio horizonte de la pampa. Esas expediciones eran como las de ese Shackleton, que si no fuera por Luis Pardo Villalobos y cuando ningún país daba un cinco por los náufragos,  decidió cumplir - a riesgo de su escampavía y de su vida -  con un deber humanitario. Ni sabríamos como el Endurance se murió en los hielos si no fuera por el Piloto Pardo. Y los ingleses ni siquiera lo mencionan.

Y siempre estaba la posibilidad de encontrar algún tesoro como el de Cambiaso.  Por algo en las aguas del río de Las Minas aleteaban los destellos de la escarcha de oro que se asentaba en la arena de las orillas; el oropel ¡ Cómo no iba a aparecer una pepa !

Compartir los cumpleaños y las hostias de Don Bosco. Jugar basquetbol en las veredas marcando un círculo en los postes de luz, como un aro para jugar iluminado hasta la medianoche,  que en el Punta Arenas del verano es como que recién atardeciera. El mejor amigo es ese al que nunca lo llama la mamá.

El Territorio de la infancia.
Para qué estamos con cosas; la mejor infancia se vive en la Punta Arenas, Magallanes -  La Patagonia.

Mendigaste con él  unas monedas y te sentaste por primera vez en una fuente de soda como lo hacían los muchachos mayores peinados a la gomina y probaste una hallulla con chorizo molido - choripán que le dicen - con una gaseosa de papaya de la Fábrica La Pradera. Un local que todavía subsiste y lo llaman la picada de Chile; el Kiosko Roca.
Diligencia en la Plaza de Armas - Punta Arenas
Te molestaba pagar por esa bebida porque eras amigo  y compinche del Tollo Viskupovic, el hijo del dueño de la fábrica (Avda. Colón 850) con quien eras vecino (Avda. Colon 866) y robaban las botellas apiladas junto a tu carbonera para revenderlas al portero de la fábrica, quien las volvía a poner donde las habías sacado. Hicieron tres veces la vuelta y se fueron -  con el dinero recaudado - a ver una de vaqueros en el continuado del Politeama, que pasaban una de Alan Ladd, con la serial de Flash Gordon y sus amigos del planeta Mongo.



Te haces bombero abanderado y rajas - contra todos los gritos de las madres - al llamado de la sirena a las dos de la mañana,  para apagar un incendio y que son tan abundantes y flamean de lo lindo en Punta Arenas. No importa que los bomberos no te dejen subir al carro, porque llegarías en bicicleta haciendo sonar tu campanilla y con el casco de bombero puesto; el de la Bomba Chile. La N° 2.  Te premiarán con el primer diploma de tu vida,  el más importante; el premio a la constancia. El tiempo ya borró las firmas y tu nombre con esa hermosa caligrafía.
Ese compañero primo con el que aprendiste a tocar la trompeta, disparar postones con un Winchister de repetición de aire comprimido    ¡Cómo quedó de abollada esa puerta de la Escuela Técnica Femenina!   Cuarenta años después volviste a esos lugares y fuiste a mirar los picotones  en la puerta. Tenía varias capas de pintura,  pero allí estaban esos picotones, prueba evidente que nada era cuento,  ni fantasía.


Era el mejor, con él hiciste figuritas de alambre forrado con colores y robados al taller de la esquina, el de los Mancilla (Magallanes 967 / Ecuatoriana).
Aprendiste a desmontar tu bicicleta con pedales de chavetas, rodamientos y frenos de varilla. Trabajaste de ayudante de panadero y repartidor de canastos que te duplicaban en peso.

Ese con el que te sacaste las costras de las rodillas hasta sangrar de nuevo, solo para medir el dolor y chocar los pulgares ensangrentados para jurar la hermandad.  Con él coleccionaste cajetillas de cigarrillos; Cabañas, Monarch, Ópera, Hilton, Philip Morris, Chesterfield, Parlamient, para cambiarlas por las Selecciones Escolares, Patoruzú y por un verde tomo de El Tesoro de la Juventud con la historia de Lawrence de Arabia.

Ese amigo de la vida con el que siempre se cuenta cuando uno quiere salir a jugar.
Su nombre era Selmo Sepúlveda Álvarez; PEPO para los amigos.
Vista Aérea del Centro de Punta Arenas

Los amigos fueron:
" " ; Los hermanos Bahamondes allí en la Mexicana, los hermanos Angulo; ella y él. Los hermanitos Munizaga, los hermanos Montoya, Lora Álvarez y su hermano. La Malena Jacksic, Marcos Pastelero, Juanito Buratovic, Lucho San Martín, Lucho Rodríguez, Víctor Hugo Muñoz, Nano Yuran; Gjuranovic, Tollo Biskupovic, Ernesto Leal, Quique Holub, Pepe Sarmiento, Tier Valenzuela, Alejandro "Ito" Cvitanic, Pedrito Jadrevic, la Quela, la Patty, el Gabriel, la Marcela, la Dita, Pepo y Lalo y seguramente algún otro que se me escapa. Benditos sean esos recuerdos. Voy a guardar esta foto, no la tenía. 
Y gracias Rubén, por este lindo homenaje a la amistad sincera y eterna. " " (Gabriel Sepúlveda Álvarez)
Gabriel Sepulveda
Es el hermano mayor de PEPO. Además de una memoria prodigiosa, tiene un radio; COLÉRICOS.
Lo mirábamos en su chaqueta azul con botones dorados, esas que están nuevamente de moda, usaba corbata y silbaba las canciones de Paul Anka y The Platters. Era muy pije para nosotros, los que usábamos pantalones cortos con suspensores y medias que se las comían los zapatos. Bototos que alguna vez sequé en la estufa de su "abuela Antonia" - mi bisabuela - y se tostaron hasta quedar tiesos. Era la nieve la que los mojaba. . . y eso que los untaba con grasa y después les tiraba un gran escupo para sacarles brillo deslumbrante y nuevo.
. . .
¡ Vengan esos cinco !

A QUÉ HUELEN LOS LOCOS



Quien camina en la calzada y contra el tránsito de la calle Bories de Punta Arenas - con uniforme dado de baja - es Pan Duro. Un magallánico que se precie de tal, lo sabe. 
Caminaba a gran velocidad y enfadado; un verdadero energúmeno. Para no olvidar esa palabra hay que conocer un sujeto que encarne el personaje con ese traje verbal. 
Dicen que daba miedo. A mí, una gran curiosidad el escucharlo proferir gritos mascullados con el cuello enrojecido por los sonidos del averno. Como toda marcha, desfilaba oliendo al polvo de las calles.
Miedo da el flautista de la calle Valparaíso de Viña del Mar con su flauta tocando un invento musical de un pensamiento incomprensible. Más parece la muerte misma que el tímido y dulce personaje que se cubre con el atuendo teatral construyendo un mito.

Qué distinta era la Loca Alicia. 
Alicia almorzaba cada jueves en la mampara de mi casa, una cazuela de cordero con luche y radiantes papas que humeaban. Sus ojos seguían las volutas del vapor y nunca se cruzaron con los míos. Me caía bien, pues a pesar de mendigar unas migajas, usaba su propia cuchara, dos abrigos y unas servilletas de papel amarillo con aroma de manzanas. 

La Loca Alicia olía a manzanas, a Frutos del País. Con ese nombre se etiquetaban las cajas de frutas que venían a la nevada Punta Arenas, impregnadas con olores y cuyo contenido se envolvía - manzana por manzana - con un papel amarillo que Alicia usaba como perfumadas servilletas, inundando la mampara con olores de verano y primavera del centro de país.

EL DAVID DE DONATELLO

Este es el David de Donatello, poniendo su pie encima de la cabeza de Goliat, con postura victoriosa. Año 1440.
Miré por más 30 minutos esta obra, que se me apareció de pronto, en una sala del segundo piso del palacio de Bargello. 
Lógico es que sea una replica y no el original. Alguien me habría llamado la atención. Es probable que diera un espectáculo de curiosidad, por mi deseo de explorarla o que el guardia morbosamente se apiadara mi ridícula exhibición y me dejara hacer.
Sé que el placer de mirar no muta nada porque a veces es plano y vacío, pero no aquí.
Sé que el acercamiento sensorial a la escultura, recurriendo al sentido del tacto, es lo mejor para el conocimiento de una obra. 
El tacto posibilita un placer estético y un conocimiento diferente al proporcionado por la vista.
El tacto es el sentido para el cual está hecha la escultura. Lo otro son verdades discursivas o pamplinas de eruditos.
Así es que aprovechándome de esa ventajosa situación,  hice lo que se debe hacer con toda escultura; tocarla, rozarla, humedecerla con el aliento como si fueras a besarla. Y como ésta es vieja y de bronce; oler esos 158 centímetros de vulnerabilidad lisa y pulida.
Es de un pronunciado contrapposto provocado por la postura de David, en lo referente al pie encima de la cabeza de Goliat, y la rodilla izquierda, por lo tanto, más adelantada.  Movimiento de origen clásico que rompe la ley de frontalidad, al hacer descansar el peso del cuerpo sobre una sola pierna y parada que usan las lectoras del tiempo en televisión, para resaltar la curva de sus glúteos ¡qué me gusta esa palabra! ...Y que una vez se la vi a Ludgarda, por lo que le agradezco esa pose de escultura,  que no se olvida cuando generosamente se gratifica  a los amigos por el solo placer de regalar.
Es un desnudo aparentemente masculino. Como símbolo de la belleza va calzado con sandalias y con sombrero en un cierto amaneramiento de las formas.
La piel tiene un rematado pulido y suave. ¡Por Dios que está fría! 600 años de frío. 
Conocí esta escultura desde mis enseñanzas escolares pero en ninguna reproducción o imagen vi lo que descubro ahora.
Comienzo a observar toques de sutil y gran sensualidad.
El rostro de David, que tiene una bella y serena expresividad, tiene algo de brutalidad animal. Debe ser porque la nariz sale recta desde la frente y no tiene esa concavidad que da al rostro una forma que leemos como inteligencia. Me parece de bajo coeficiente intelectual, si es que alguna vez hubo un modelo.
Los labios tienen una leve sonrisa de satisfacción que corona la postura presuntuosa de David. Al fin y al cabo la victoria sobre Goliat es una hazaña.
El pie que está sobre la cabeza de Goliat tiene entre sus dedos los ensortijados pelos del gigante y parecieran deslizarse entre ellos. ¡Eso es muy erótico!
En el torso de David, hay una musculatura poco desarrollada, infantil en cierto modo y tiene pequeños senos de niñA preadolescente. 
Las nalgas también tienen una redondez parvularia y femenina. Hay que imaginárselas con colaless.
Me alejo sorprendido de la escultura, por este aire femenino sin desarrollo. Sus pecho no son músculos pectorales, son incipientes senos. ¡quéambiguo es todo esto!
Creo que es una niña el David de Donatello, así le ponga un pene entre las piernas.
Si lo miras de perfil descubrirás que el balance de las curvas de las nalgas y el vientre curvado hacia delante y hacia arriba, es la forma de lo que conocemos como “lolitas”, virginales niñas adolescentes. 
Nada hay de niñO en esa visión. ¿Y si Donatello estaba enamorado de su modelo?

Sus dedos sostienen una espada que no podrían levantar esos delgados brazos, La espada es de Goliat y tan larga como para escribir en ella un tremendo texto que traduzco:

A los que valientemente lucharon por la madre patria, los dioses darán su ayuda incluso ante los más terribles enemigos.


En la otra mano empuña la piedra correcta. Quienes hemos usado la técnica del lanzamiento con honda – no resortera – sabemos que ese es el tamaño correcto como para derribar a un enemigo sin importar su tamaño. 
Pero ningún hombre apoyará su mano así contra su cadera. Es una mujer.
¿No os conté que en mi vida bandolera me acercaba a los aeródromos y lanzaba rocas con mi honda para derribar a mi GOLIATH volador. 
Más de alguna vez sentí el hueco golpe de un peñascazo en el vientre de los aeroplanos del aeródromo El Belloto. ¡ Sí; yo era el maldito que intentaba derribarlos !
¿Qué tiene de sensual y erótico esta escultura? 
El casco de la cabeza de Goliat tiene dos inmensas alas, una de ellas sube por la entrepierna del David. Si nunca has tenido la sensación de una pluma en la entrepierna, no sabes lo que es la sensualidad, el erotismo ni la lubricidad. Pide que te acarícien la entrepierna con una pluma de pavo real.

Héme aquí parado, en Florencia, Palacio Bargello donde se me ha expresado la historia; la que me interesa, preguntándome qué siente un italiano originario, ante la invasión, no de los turistas, que sí son odiosos al menos vienen a admirarla, sino de aquellos que han venido a quedarse y vivir de su país.

TORNA A SORRENTO, CARUSO (Lucio Dalla)


Grand Hotel Excelsior Vittoria. Donde Caruso vivió los dos últimos meses de su vida Visto desde la Marina Piccola.









He guardado durante demasiado tiempo mis recuerdos de Sorrento, las fotografías, demasiado. Las sensaciones capturadas se vuelven opacas, la imaginación accede a esos rincones y pone invenciones. Me decía; algún día podré contar algo extraordinario de este lugar. Su magía es tal, que obligadamente debe tener historias, pero ahora no conozco ninguna,  no me ocurrió nada digno de contar. ¡Qué puedo decir.  Pero ha llegado el momento.
Sorrento es una ciudad sobre el acantilado del golfo de Nápoles, en la costa amalfitiana. Al llegar se ven los tres edificios del Gran Hotel Excelsior Vittoria.  Creí que solo uno de ellos era el hotel y en algún balcón debió asomarse el tenor de todos los tiempos; Enrico Caruso, pero cuál? Tengo muchas fotos de sus balcones y aún no adivino dónde Caruso contempló este mar.
A pocos pasos de la plaza principal existe un profundo y estrecho desfiladero de 30 y más metros en vertical caida.  Creí que era un parque abandonado a la vegetación, pero eran viejas construcciones de piedra - de varios pisos - cubiertas de vegetación y muy húmedas, que podía observar desde los baluastradas a vuelo de pájaro, era el famoso Valle de los Molinos. Son de misterio las impresiones que pruducen al observar algo tan peculiar. Modifican la percepción del espacio urbano de forma significativa y te llenan de incognitas. Habrá que investigar, preguntarle a un paisano.
Es una bellísima ciudad Sorrento, con calles cargada de limones y naranjas que en primavera desprenden un embriagador perfume de flores, Con los limones se elabora el famoso limoncello.  (Ya me lo tomé y no es tan bueno como dicen). 
No se trata de un limón cualquiera, sino de un limón grande y oloroso. No me van a creer; los que ví a distancia, los confundí con melones.
¿Serán de aquí esas masitas rellenas con ricotta que llamamos sorrentinos y que se adoban con pesto?   No vi ni uno.   ¡En  Italia no saben lo que son!   ¡Esos raviolis grandes y rellenos con mozzarella, ricotta y nueces no los conocen!    Entonces está claro, el nombre debió inventarse por este lado del mundo en un restaurante llamado... Sorrento.  Seguro argentino. Bachichas, no sabeís lo que os estáis perdiendo.
Debes pasar por Sorrento si quieres ir a Pompeya y antes de eso, almorzar temprano con un buen vino toscano y cuidar que tus compañeros de mesa, no sean argentinos del tipo que le ponen agua mineral al vino. Pero eran amables personas y adorablemente gentiles, matrimonio experto en mi debilidad; los helados y los hice mis camaradas para la jornada del día.
Supuse - y bien - que por allí se entonó Torna a Sorrento, que se filmaron películas en sus entornos; Vittorio de Sica-Gina Lollobrigida: Pan, Amor y Fantasía. Anna Maganni-Visconti; Bellíssima. Pensé en Caruso y en la canción Caruso de Lucio Dalla.

No fue en la Plaza Tassio ni en sus calles con naranjos, ni en el profundo y misterioso Valle de los Molinos,  sino en la primera imágen de Sorrento que asomó a mis ojos;   el Gran Hotel Excelsior Vittoria - la imágen de la primera foto - donde surgió la historia, mito, leyenda, mentira ¡Qué importa, la intuición no falla!
Según cuentan, Lucio decide dar un paseo en su barco, rumbo a Capri. Un fallo en el motor y la barca fue remolcada hasta el puerto de Sorrento para repararla en los astilleros de Marina di Cassano. 
Su amigo Lucas Fiorentino, propietario del Grand Hotel Excelsior Vittoria, le invita a alojarse en su hotel. El destino solo tenía disponible el lujoso apartamento donde Caruso vivió los dos últimos meses de su vida. Se conservan allí intactos,  sus libros, sus fotografías y su piano.    La suite Caruso la habita Caruso.
En la mañana, parado en las terrazas y disfrutando la hermosa vista de la Piccola Marina,  un garzón le cuenta una historia que lo inspira y que él nos la devuelve con música.

Gran Hotel Excelsior Vittoria, Si alguien desde sus balcones gritará, no dudo que podría oírlo.
Esta es la historia:


El gran tenor Enrico Caruso 
de la terraza de este albergue, 
uniéndo en el amor y en la belleza 
Nápoles y Sorrento, 
pasó días felices ofreciendo el último testimonio 
de su bello canto



Triste, con la mirada perdida en el Golfo de Sorrento, Caruso contemplaba el horizonte,  que son las manecillas del reloj de su vida desvaneciéndose.  Era 1921.
Alejado de su esposa e hija por unas semanas, ante el cáncer que lo llevaría a la muerte, Caruso, se aferró al último suspiro de su vida; un amor imposible y platónico.

Qui dove il mare luccica, 
e tira forte il vento
sulla vecchia terrazza
davanti al golfo di Surriento.


Aquí, donde el mar brilla
y el viento aúlla ... 
Cultivó la ilusión - cómplices son el aire, la belleza y el encanto de Sorrento -  que su salud podría mejorar.  Él, el Maestro de renombre mundial, recibió muchos pianistas, aspirantes a cantantes y dio clases de piano a una muchacha de Sorrento. 
El piano vertical fue trasladado fuera, a la terraza de la suite. Desde allí, algunas tardes cantó sus arias y las canciones  más famosas del repertorio napolitano clásico: "María Marì",  "Vuelve a Sorrento", "La Boheme" de Puccini y  "Tosca". 
Debió sentir también una enorme frustración al descubrir el intenso amor por una mujer y estar en el sitio desde donde se despedía del mundo. El amor era la muchacha que aprendía piano con él. Recordarás una canción de Doménico Modugno con una historia parecida.

uno uomo abbracia una ragazza 
dopo che aveva pianto
poi si schiarisce la voce,
e ricomincia il canto 
La Suite Caruso. Gran Hotel Excelsior Vittoria.












Te voglio bene assai 
Ma tanto tanto bene sai
É una catena ormai
Che scioglie il sangue tinto vene sai.
Visión de Sorrento desde el bus en camino a Pompeya.
 Vide le luci in mezzo al mare, 
penso alle notti là in America
ma erano solo le lampare
e la bianca scia di un'elica


Una noche de calor, no quiso renunciar a cantar para quien lo miraba con admiración, así es que - sintiéndose  mal -  acudió a la terraza con vistas a la bahía de Nápoles y el monte Vesubio Su canto fue una apasionada declaración de amor y sufrimiento; la mejor.
Su voz era tan potente y perfecta, tan bella y rica en tonos, que los pescadores, oyéndole cantar  y sorprendidos por la maestría de la voz  regresaron al puerto y se quedaron anclados bajo la terraza del bello canto. 
Las luces de sus barcas  parecían estrellas flotando en el mar.
Caruso no perdió las fuerzas y cantó sumergiéndose en los ojos verdes de la muchacha apoyada en el piano. Esa noche su estado empeoró. Dos días más tarde, el 2 de agosto de 1921, moría en Nápoles. Tenía 48 años.
Su cuerpo fue retirado sigilosamente del Grand Hotel Excelsior Vittoria de Sorrento por su esposa Dorothy y trasladado al Hotel Vesubio de Nápoles para evitar el bochorno del amorío.

sentì il dolore nella musica,
si alzò dal pianoforte
ma quando vide la luna uscire da una nuvola
gli sembrò più dolce anche la morte


La canción de Lucio Dalla narra el drama de esa noche. La de un hombre enfermo que busca en los ojos de la muchacha un futuro imposible, un testamento de amor, un último concierto ante el mejor público; las estrellas, los pescadores y las luces del mar maravilloso de Sorrento.    Y lo hace con lo mejor que le dio la vida; su voz.
Así, en un proceso creativo providencial y extraordinario, solda diversas fuentes de inspiración; su deseo de dedicar una canción a Sorrento con el drama del gran tenor y su amor por el melodrama -  porque "Caruso" es melodrama - y escuchamos y sentímos la maestría de Dalla.
Lucio se fue al cabo de unos días, de la suite en el Grand Hotel Excelsior Vittoria pero llevaba en su maleta lo mejor de sus obras.

guardò negli occhi la ragazza,
quelli occhi verdi come il mare
poi all'improvviso uscì una lacrima,
e lui credette di affogare


Nacido en marzo de 1943, Lucio Dalla fue toda una personalidad en Europa. Bajito, de barba rala y sombreros cambiantes, tuvo una notable reputación como compositor para el cine y la televisión. Clarinetista y tecladista. Displicente con la guitarra. Su voz se hizo notable con Caruso.
Sus "humanitas", su sensibilidad, su habilidad para comunicarse con todos para escuchar y "sentir" los sentimientos de los demás  y hacerlos suyos,  provocó que Raffaele Lauro publicara la novela: "La canción Caruso - Lucio Dalla y Sorrento";   testimonio de la vida inusual, íntima y divertida del cantante de Bolonia. El título del libro se parece al título de mi post y seguramente en sus páginas  se cuenta una historia parecida. 
Murió el 1° de marzo de 2012, tres días antes de cumplir 69 años.  Su cuerpo fue encontrado por su compañero, el actor Marco Alemanno.
Vendrá del poeta Lucio  - Lucio el hombre, Lucio el bardo de la naturaleza, con sus pasiones, sus amores, su soledad, su melancolía y su maravillosa curiosidad infantil -  la magía de un Sorrento cargado de historias y mentiras que nos harán imaginar nuevos matices y escenarios de la vida. 

Los propietarios del Grand Hotel Excelsior Vittoria, ya han hecho una suite diseñada especialmente para Lucio.  Más moderna en comparación con la de Caruso, donde Lucio también tuvo que desplazar el piano - esta vez coreano -  a su balcón,  donde el encanto de la noche y el mar brillante de Sorrento escucharon   su canto,   su Caruso. 

¿Y cuál es el balcón de Enrico Caruso? Está en el primer nivel del edificio amarillo con arcos.

Te voglio bene assai
Ma tanto tanto bene sai
É una catena ormai
Che scioglie il sangue tinto vene sai.


LAS FASCINANTES GÁRGOLAS


Basílica del Voto Nacional de Quito.

Papá: ¿Por qué está montado ese bestiario sobre las catedrales?
Se refería a las gárgolas de Notre Dame. Me lanzo con el discurso…
- Son para botar el agua de las lluvias que caen en la cubierta, etc., etc., etc.
La verdad era que no sabía nada de las gárgolas excepto su extravagante y alucinador diseño; me parecían hasta caprichos de arquitectos buenos para el dibujo.
Como los animales del nuevo mundo no tenía pinta de dragones ni de mantícoras, los ecuatorianos se inspiraron en armadillos, osos jaguares, cóndores e iguanas, que si le pones alas,  se parecen a los dragones. Así están en la Basílica del Voto Nacional de Quito, Ecuador.
En cambio en la Universidad de Oxford, las gárgolas son parte de la imaginería grotesca que inspiró a J.R.R. Tolken, quien fue profesor de literatura y lenguaje medievales en esa casita de estudios. 

Universidad de Oxford

Dice Louis Sullivan: “El ornamento es necesario para humanizar y dar textura a la arquitectura, pero el embellecimiento se debe reencontrar con el sentido tradicional”. Sin embargo el sentido tradicional dice mucho de supersticiones y atávicos pavores que habitan en el hombre desde que aprendió a balbucear. Tal vez su primer grito fue de terror antes de ser comido. Y tratándose de una casa para el amparo de sus temores, lo menos que podía instalar sobre las cornisas de las catedrales eran las pétreas defensas custodias del recinto que los cobijaba. Lo más desafiantes posible para que los embates del maligno no les arrebataran su templo como hemos visto en las películas de ataques vampíricos, hombres lobos y monstruos infernales. Solo en la casa de Dios se está a salvo.
Luciano Kulczewski, en el N° 84 de la calle Merced de Santiago de Chile y en 1927, adicionó un monstruo de gorda cola a su obra mientras su colegas seguían los dictados del estilo Beaux Arts, cargados de simetría y bordados finoles. 
Barrio Lastarria, Chile, Merced 54.

¿Por qué se diseñaron estas gárgolas, seres monstruosos, para usarlas como escupideras de agua y no tiernos angelitos haciendo pipí? ¿Alguna vez esculpieron escenas del Kamasutra como las de los templos de Khajuraho? ¿ o un simple beso al menos? Dicen que el objeto final de todo esfuerzo artístico o espiritual es llegar a la “rasa” o “sap” y que es - nada menos - la alegría interna, la emoción absoluta. Yo creo en eso.
Súcubo en forma de mujer
en la Catedral de Salamanca


El origen de las gárgolas – dicen – está en una remota leyenda de los bordes del Sena que sufrió las acometidas de un dragón llamado La Gargouille. La Gargouille tragaba barcos con pepa y todo, y escupía agua – no fuego - hasta provocar inundaciones. Pero un santón iluminado se ofreció para pactar con tamaña fiera y lo hizo, con la señal de la santa cruz, ataviado con cirios, cáliz y campanillas incluidas. Le puso el mismo collar que usaba su perro faldero y lo paseó por el pueblo entre padres nuestros y ave marías. Y lo llevó a la hoguera. Lo quemó casi entero, excepto el largo cogote que tiene todo dragón que se precie de tal. Ya sea porque la fogata no alcanzó a cubrirlo o porque el largo cuello estaba empapado de baba o porque sus amígdalas parecían húmedos huiapes o mopas; ese guargüero no se pudo quemar. Entonces posicionó cabeza y gaznate sobre la cornisa de una catedral de Lyon o de la mismísima Notre Dame, ya nadie recuerda con exactitud. Y dicen que se veía bien bonito. Esto habría ocurrido cientos de años antes del episodio del jorobado de Notre Dame, a la altura del siglo XII época del gótico y concretamente durante el siglo XIII, cuando se transforman en el sistema predilecto de drenaje, si bien no todas ellas tenían esta utilidad, como las quimeras por ejemplo, los atlantes por ejemplo, los apóstoles por ejemplo y qué duda cabe; los reyes por supuesto.

Parece que los primeros ejemplos góticos de gárgolas son las que se ven en la Catedral de Lyon, seguidas de las que pueblan Notre-Dame de París. Se ha dicho que son las almas condenadas por sus pecados, a las que se les impide la entrada en la casa de Dios. Esta podría ser una interpretación apropiada, especialmente, para las gárgolas más visibles y terroríficas, que pueden servir como ejemplo moralista de lo que puede ocurrirle a los feligreses cuando se portan mal.
(Siempre me he preguntado si este temor – el del dantesco infierno o el del limbo - produjo más santos que arrepentidos)
Está claro que están emparentadas con las mitologías griegas y egipcias, de grifos y centauros.  Se me ocurre.
Iglesia de Paisley Abbey, Escocia.
Restaurada el 90 con un toque contemporáneo.
Al verlas y tocarlas, la imaginación vuela porque son de un arte terrorífico que fue derivando a un toque caricaturesco y ambiguo. Lo mejor son su derivadas contemporáneas, como las quimeras con figuras de astronautas y hasta de un Alien; el 8° Pasajero. Son los temores nuevos; viajar al espacio exterior cuando de este planeta ya no quede nada de lo que fue y ni de lo que sirvió. 

A mí me gusta mucho - aquí en la Basílica del Salvador de Santiago de Chile – uno que tiene un corte de pelo llamado; regular-corto y que tiene lentes ópticos.


Eastern State Filadelfia
Tema aparte: ¿Te acuerdas de la película Ghostbuster's? Esa gárgola quería puro comerse a la protagonista. Y que bonita se veía la Sigourney Weaver cuando era poseída y convertida en avatar para dar entrada a la entidad destructora ¿Te acuerdas que el edificio fue construido por un arquitecto que practicaba ocultismo y era una puerta que permitía el paso a un semidios interdimensional que destruiría el mundo gringo? ¿Y con qué empieza esto?  Con una gárgola.

Las gárgolas dan para mucha especulación. Lo que sí está claro es que dibujar gárgolas o quimeras, tallarlas y empotrarlas en un templo, es fascinante porque es rebelarse contra el pacato sermón del cardenal, de los santones falsos, de un inalcanzable paraíso prometido, de la verdad oficial, porque nadie renuncia jamás a lo fantástico ni a las alegorías de su propia imaginación. Enclavarlas en el símbolo del poder espiritual, es un chirlo en la oreja, una jugada maestra del hombre común con el alma despierta.


(Los dibujos son de María Paz Lama)





ARTEMISIA GENTILESHI

LA FAMA. 
Nació en Roma el 8 de julio de 1593. Tiempos de contrarreforma y pestes, de mecenas cultivados, de venenos papales y veniales.
Difícil ser pintora en una época como aquella. Pero ARTEMISIA era una romana libre. Pasó una infancia en los aledaños de la plaza de Spagna, hasta que en 1605, su madre, Prudenzia Montoni, muere al séptimo parto y a los 30 años. Artemisia tenía 12. 

VENUS DORMIDA  (1625), 94 x 144 cm, en la Fundación Bárabara Piasecka Johnson,  Princeton, Nuevo Jersey.

En vez de ser virgen, esposa, religiosa o prostituta, los cuatro roles posibles de las mujeres de entonces, decide ser artista como su padre y como aquel genio salvaje llamado Caravaggio, cuya pintura le volvía loca. Es una de los dos caravaggistas más importantes entre 1610 y 1620.
Su padre Orazio Gentileshi, la puso a los 19 años, bajo la instrucción del pintor Agostino Tassi para que le enseñase perspectiva. En 1612, Tassi violó a ARTEMISA GENTILESHI e intentó calmar la situación con promesas de matrimonio que no se cumplieron, simplemente porque era casado, por lo que Orazio Gentileshi inició un juicio en su contra ante el Tribunal Papal. 

ALEGORÍA del pintor, Autretrato  (1638-39), oleo sobre lienzo, 965 x 737 mm, Coleccion Real Londres. 

El proceso, que duró siete meses, fue tremendamente humillante y traumático. ARTEMISA GENTILESHI relató con crudeza los hechos de su violación - testimonio que se conserva en los registros de la época - fue sometida a exámenes ginecológicos y se le aplicaron instrumentos de tortura en los dedos para comprobar la veracidad de su relato.
Para restablecer su honra y un mes después del juicio, ARTEMISA GENTILESHI contrajo matrimonio con un modesto pintor, Piero Antonio Stiattesi y se marchó a Florencia.
Amiga de Miguel Ángel Buonarotti y Galileo Galilei, la pintora se inscribe en la Academia del Dibujo. Tiene 23 años y es la primera mujer de la historia que entra en ese Olimpo.
En 1617, Artemisia es madre de tres hijos, tiene un amante noble e intelectual. Pero el marido se endeuda hasta las cejas y la pareja huye. Seis años después dos de sus tres hijos ya han muerto y en 1622 el marido es acusado de haber herido en la cara a un español que cantaba una serenata bajo el balcón de la artista. Se separarán. Ella se irá a Venecia y vivirá tres años de éxito entre los canales libertinos, antes de marcharse a Nápoles, donde abre un taller del mejor nivelbrillando con luz propia entre el Verones, Tintoretto, Piazetta y Tiziano.  
Sus numerosas cartas y facturas atestiguan que fue una de las firmas más cotizadas de su tiempo. Su fama cruzó fronteras, y el rey Carlos I de Inglaterra ordenó contratarla. Pasó dos años en Londres
En su obra “JUDITH DECAPITANDO A HOLOFERNES, reflejó su sufrimiento emocional en el gesto casi placentero y de intensa determinación de Judith al realizar ese acto, nunca antes representado de esta manera. Artemisa se autoretrató en 1613 como Judith cortándole la cabeza al general y tal vez el decapitado se parezca al violador.
Su padre y Agostino Tassi volvieron a ser amigos y trabajar juntos cuando este último recuperó la libertad, hecho que se sumó al dolor y la humillación de Artemisia. Es probable que la artista haya muerto durante la plaga que hubo en Nápoles en 1656, y fue prácticamente olvidada después de su fallecimiento.
En 1916 Roberto Longhi - en un ensayo titulado “Gentileschi, padre e hija” manifiesta sobre ARTEMISA GENTILESHI:
"Fue la única mujer en Italia que alguna vez supo de pintura, colorido, empaste y otros fundamentos”.
SUSANA Y LOS VIEJOS, Artemisia Gentlescchi. Pintada a los 17 años,
Sus pinturas son extraordinarias, pero su difusión pobrísima. Algo de machismo la ha mantenido en el cuasi anonimato. 
La película sobre su vida fue dirigida por Agnes Merlet, una mujer en pos de lo que Artemisa merece ; un reconocimiento a su elevado arte.
Según su biógrafa Alexandra Lapierre, “Artemisa rompió todas las leyes sociales y solo perteneció a su tiempo, a la conquista de su gloria y su libertad. Con su talento y su fuerza creadora se convirtió en una de las pintoras más celebres de su época y en una de las más grandes artistas de todos los tiempos